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Entradas

De la Cortada (Café)

  Una de las cosas que recuerdo de los años ochenta era que las noches eran tranquilas y nos cobijaban entre estrellas y silencios para que pudiésemos dar rienda suelta a toda la ilusión de ser jóvenes, pero más especialmente de ser libres. Castelar se caracterizó por ser un lugar que luego del cierre de los negocios, especialmente sobre Arias,  comenzaban a atenuarse las luces de mercurio y siempre había una pequeña brisa, que limpiaba el trajín del día a día, dejando la atmósfera de manera apropiada para darle paso a los noctámbulos, a los románticos o para aquellos que no querían purgar la soledad comiendo un poco de fideos directamente de la olla, total, para qué servirlos en un solo plato! Las pizzerías eran una opción para juntarse, pero uno, no siempre quería morfar, además cuando de contarle cosas al amigo, se complicaba con un cacho de muzza en la boca. Y además cerraban temprano. Es por eso que algunas veces doblábamos por Carlos Casares y ahí al toque, sobre la esqu...

Gaby

Y.. viste.  Pareciera que cuando arranca el invierno en esta parte del mundo, los iluminados, los distintos, los predestinados, eligen estos fríos que para que te cuento , para conmovernos a todos, como lo hizo el Die hace treinta y pico de años, redimiendo nuestro honor y poniendo de rodillas al Imperio Pirata. O eligen nacer, señalando que si es con frió de un invierno recién decretado, las cosas van a trascender, ya sea arriba de un auto de carreras o dibujado en una estampita. Me recordaba la efemérides del diario que estos tipos también eligen espichar por estos días, queseyó debe ser una cuestión energética, o quien dice que los recuerdos se nos fijan mejor con las bajas temperaturas (por las dudas eviten el uso del gorrito de lana).  ¿Quién no recuerda el último vuelo del Zorzal, o la final embestida del Potro?.  Ayyy, los recuerdos. El Tipo, no quiso ser menos, entró pechando y, sin pedir permiso, se coló en el Album de figuritas de estos eméritos personajes, infa...

Es sólo rockanrroll (and I like it!)

Es imposible escuchar estas canciones y no pegarme un viaje montado en el bondi de los recuerdos.  En este caso me voy directo a la pieza que daba a la calle Mburucuyá y que compartía con mi tío Héctor.  Cada tardecita me sentaba sobre la cama con colcha en dos o tres tonos de azul y encendía ese tocadiscos portátil tipo valijita que mi vieja me había regalado cuando Ana se casó y se llevó el Winco, dejándome rengo y con dos o tres discos recién adquiridos. Comprar un lp para mi era una ceremonia, que se daba si para mi cumple ligaba algunos mangos o si las notas del cole me daban fuerza como para pedir que me habiliten el efectivo necesario para elegir un tesoro de vinilo. Es por eso que parte de mi música se guardaba en casettes que me grababan los pibes aunque no tuviese dónde reproducirlos en mi casa, pero eso no importaba, estaban conmigo y cuando menos lo esperaba de cualquier lugar aparecía un radiograbador y yo sacaba pecho y daba cátedra de rockanroll.  Una parte...

Alta en el cielo ...

Cualquiera que viese la  imagen desde una cierta distancia no dudaría en afirmar que se trataba de una producción especial para una foto o para celebrar un evento patrio.  Un cielo terriblemente celeste descansaba sobre un manto blanco formado por decenas de guardapolvos que el sol de este mediodía les daba un matiz especial, similar al nácar.  Eso parecía, es cierto, pero en realidad no era otra cosa que la ceremonia de izar la bandera como cada día se hacía. Doce y cincuenta todos se apresuraban a entrar.  Las mamás o los hermanos más grandes despedían con un beso y se quedaban en la puerta hasta que sonara la campana que llamaba a formar fila. Los micros en la puerta con el motor encendido aportaban personajes en medio de un bullicio general, mezcla de entusiasmo y de inocencia.  Y a un par de cuadras, allá por donde paran los colectivos de línea, siempre venía corriendo uno que llegaba tarde de la mano de alguien que llevaba el portafolios, el delantal sin p...

(La) Reconquista (parte 2)

  -Si señor, desde las 6.30 estamos abiertos.  Le reservo una habitación.  ¿Nombre y apellido?- El Residencial Urquiza no era una de las opciones de alojamiento turístico en Reconquista.  En realidad esta no es una ciudad que reciba turismo, pero hay cierto movimiento de gente que entra y sale de la ciudad y que necesitan de una cama limpia y una ducha caliente, casi siempre viajantes y hombres de negocios, y algún que otro pasajero que venga a ver parientes para cuestiones que no impliquen alojarse en la casa del fulano o fulana en cuestión.  Este Residencial tenía solamente dos habitaciones con baño privado, y otras tres con uno único compartido.  Una cocina que se podía usar e inclusive comer allí porque era grande y tenía una mesa como para más de diez personas, pero casi sin excepción no la visitaban más que para calentar el agua del termo Lumilagro o similar. Julio pagó su viaje en taxi y al bajar en el número 734 de la calle Urquiza, vio como se abrí...

(La) Reconquista (parte 1)

Ya casi era medianoche y el micro de La Veloz del Norte, entraba a la terminal de Reconquista, en una noche fría, poco aconsejable para no tener un lugar cierto donde dormir.  " Paramos quince minutos " se escuchó por los parlantes del colectivo, esos que hace unos minutos dejaban oír las voces en inglés de unos tipos que pergeñaban un plan para robar un tren en los albores del siglo pasado. A través de los grandes ventanales que rodeaban al hall central, se podía ver allá en el fondo las luces del bar/confitería del lugar, aún atendiendo, lo que fue un alivio para Julio.  Algo caliente debía comer y tomar y después ver dónde pasar la noche. Mesas para elegir había y se fue a una que estaba en la otra punta de la puerta para evitar una corriente de aire, que a esta altura de la noche, no sería muy oportuna soportar.  A dos o tres mesas una familia con cara de sueño y frío esperaban con un par de valijas, vaya a saber si un nuevo micro o alguien que los fuese a buscar. Más...

Un valsecito para Julio (final)

 - Parece que va a seguir el mal tiempo, después de comer me voy a ir a la Terminal, así saco un pasaje para Reconquista -  Julio mientras cargaba el mate de yerba para hacerle la segunda a Elvira que estaba meta amasar lo que serían unos tallarines a la bolognesa para chuparse los dedos (según sus propios dichos) -  Pero ¿ya se va a ir?  ¿Se va a perder la Kermesse? - -  ¿Es hoy o mañana?  Porque si es hoy, la veo dificil, si no para la lluvia ... -   Elvira recibió el primer mate, y mientras limpiaba la bombilla con el delantal, le respondió - Hoy viernes, en el Club Social, si hay mal tiempo lo corren para mañana, pero escuché en la radio que a la tarde cambiaba el viento e iba a limpiar.  Fresco pero sin lluvia - Le devolvió el mate y siguió - Quédese, y me acompaña, ¿Sabe cuántos años que no voy a una Kermesse? - -  No quiero molestar mas, y además, necesito seguir mi camino, tendría que estar mañana a primera hora allí - -  M...