Y si. Pasaron exactamente cuarenta y seis años. Apareció por ahí (casa de los padres de Gaby Cilenti), un álbum de fotos mías, entre las que se encontraban, 32 (un rollo) tomadas con mi Kodak Instamatic, joya, nunca taxi. El Chino tuvo la gentileza de escanear una por una, y creí conveniente que con la ayuda de la tecnología, mejorarlas un poco, para paliar el rigor del paso del tiempo en ellas (lástima no poder hacer lo mismo con mi deteriorado cuerpito). Las compartiré desde mi Google fotos, pero me pareció bueno, recordar algunas cosas de esos días, y ayudar a los que el Alemán les está rodeando el rancho. Los que fuimos: Chino Lore Rocco Gaby Turco Pipa Colo K Gustavo El que suscribe ¿ Olvido a alguien? No voy a escribir ni un cuento ni una novela, simplemente, tiraré una serie de recuerdos descolgados, y el que quiera, haga su aporte. Fuimos al d...
Ando medio fiaca para escribir, entonces me puse a busar algunas cosas que tenía escritas por ahí. Encontré esta, de hace chiquicientos años, que refleja que por entonces, era más la frescura que el vuelo literario, lo que me salía. Espero les guste Carlitos, se la pasó gran parte de sus ocho años caminando. Las distancias en el campo son largas, todo queda más allá de dónde los ojos alcanzan a ver. La escuela era su único vínculo con el mundo, ese que estaría cerca de dónde sale el sol. Ahí su Maestro, Don Quique, pasaba el ratito en el que repartían la comida, contándoles esas historias de pantalones cortos, cuando tenía flequillo como ellos. Los alimentaba por la panza y por las orejas. Y tomando un jarro de sopa, conoció porqué la bandera se confundía con las ovejitas que caminan por el cielo. Supo que tenía un país y que había gente que trabajaba para que él estuviese bien. En realidad esta parte no la entendió muy bien. Quizás cuando sea más grande lo pensaría m...