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Compañeros

Y si.  Pasaron exactamente cuarenta y seis años.

Apareció por ahí (casa de los padres de Gaby Cilenti), un álbum de fotos mías, entre las que se encontraban, 32 (un rollo) tomadas con mi Kodak Instamatic, joya, nunca taxi.  El Chino tuvo la gentileza de escanear una por una, y creí conveniente que con la ayuda de la tecnología, mejorarlas un poco, para paliar el rigor del paso del tiempo en ellas (lástima no poder hacer lo mismo con mi deteriorado cuerpito).

Las compartiré desde mi Google fotos, pero me pareció bueno, recordar algunas cosas de esos días, y ayudar a los que el Alemán les está rodeando el rancho.

Los que fuimos:

    Chino

    Lore

    Rocco

    Gaby

    Turco

    Pipa

    Colo K

    Gustavo

    El que suscribe

¿ Olvido a alguien?

No voy a escribir ni un cuento ni una novela, simplemente, tiraré una serie de recuerdos descolgados, y el que quiera, haga su aporte.


Fuimos al departamento de los Abate en Mardel, de un abiente, y creo que algumo, dormía en el pasillo.  Estuvimos un par de días, hasta que cayó el Tano Donato, y nos echó flit, especialmente al Chino, que no despegaba su humanidá del colchón.  Lo que se escuchaba ahí, era un casette de Les Luthiers, Don Rodrigo y otros hitazos.

Nos fuimos en colectivo a Gesell, y como llegamos medio tarde, pedimos asilo en un depto donde paraban los de Sexto.  Fuimos alojados en el balcón, y en el psillo de entrada del mismo.  A la mañana dimos las gracias y nos fuimos.  Bah, mediodía.

Zona de El Pinar de Gesell, aterrizamos en el camping El Faro, y a la distancia, hoy pienso que la elección fue acertada.  Barato, grande (no estábamos aplastados de carpas)  y la onda de todos los que ahí paraban, la mejor.

Teníamos dos carpas y de vecinos, había tres chicos, zona Once, Juan Manuel, Fito y ... (les debo el tercero). Hay una de las fotos que están los tres.  Compañeros de guisos y guitarreadas.  ¿ El Hit?  La intro de Escaleras al cielo.

Tuvimos la fortuna que encallara un camdamajuanasión de vino, en la avenida de arena que pasaba por la entrada del camping, al mediodía.  El chofer fue a buscar ayuda, y nosotros nos ofrecimos gentilmente para custodiarle cuatro damajuanas.  Una hubo que dejarla como paga de peaje en la administración.  Dos tomamos, y una creo q,ue no llegó a la  mitad sin picarse.  Enterrarlas en la arena del camping fue una decisión sabia, para que el contenido estuviese fresco a la hora de ingerirlo.

No recuerdo cuántos días estuvimos, pero creo que solamente una noche fuimos a caminar por el centro de Gesell.  En realidad, la vida del camping era mucho más atractiva, como para andar distrayéndose por ahí.  Además que estábamos como a diez cuadras.  Yo siempre lo seguía a Rocco, que de inmediato hizo sociales con todos los que allí paraban.  Y a la noche salía a dar vueltas por ahí, y terminábamos charlando con todo tipo de personaje (todos buena onda).  Recuerdo que cerca nuestro,  había un grupo de chicos rosarinos, que habían armado la  carpa como en una lomada, para protegerse de las lluvias, o algo asi.

Beto.  A la noche cuando íbamos a dormir, se escuchaba siempre un grito de alguien, llamando a Beto.  En su momento hablé con gente que fue a ese mismo camping, y también lo recuerda.  Hay una historia mítica, al respecto.  ¿Quién la recuerda?

Hace unos días, le mostraba a mi tocayo, una de las fotos, y me decía:  "Qué lindos que éramos".  Y yo agregaría: "Y cuánto pelo que teníamos"

No me acuerdo de muchas cosas más, pero creo que es una buena oportunidad para sacar a la cancha a ese pibe que todos tenemos dentro

Riqui

les dejo un regalos aquí 

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