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Vera

8.00 am, como cada mañana el reloj hizo sonar su bip y la radio se encendió en la estación de música de siempre. "Una mañana fresca en la ciudad y se anuncian lluvias para primera hora de la tarde". Vera, sin calzarse, fue hasta la cocina y puso una pava a hervir - Este piso está muy frío - dijo ,mientras se subía al trapo de piso, su cobijo hasta que decidiera meterse en la ducha.  Enjuagó la taza del café de anoche y la dejó sobre el repasador, para usarla en breve y mordió un pedazo de baguette que asomaba por la bolsa colgada en el picaporte del placard.
"Hello Moto" sonó desde el dormitorio, corrió las cortinas que atenuaban la vista al estacionamiento y de una corrida se sentó en la cama con el teléfono, seis conversaciones sin leer de whatsapp.  Grupo de secundaria, visto sin leer; grupo de primos, Hola a todos!, Productora de la radio, Estén todos a las 9.00, no se atrasen que hay novedades,  Maxi que saludaba, contestó con ícono de corazón, un número desconocido y uno de Club Personal.  Una llamada perdida, y una notica de Google news, allá arriba.
"Recibiste una llamada perdida de Numero privado hoy a las 8.00 am.".  Vera chequeó el buzón de voz pero estaba vacío.  Volvió al whatsapp y abrió el mensaje del número que no estaba en su agenda " ¿Creiste que me había olvidado de vos?.  Te llamé recién para despertarte, por si fallaba tu reloj, y desearte una buena mañana.  Más tarde hablamos".  Dejó caer su teléfono sobre el acolchado y sintíó un frío en la espalda, volvió a mirar el mensaje, llamó a ese número pero solamente escuchó un par de bips como que no se hubiese conectado - No es cierto - En la cocina la pava hervía, se escuchaba claramente la tapa como quería saltar por el aire.  Se levantó, y otra vez descalza, la quitó de la hornalla y caminó rápido al baño - No puede ser cierto - repitió antes de meterse bajo la lluvia caliente, y comenzar con el ritual de cada mañana:ducha-toalla-perfume-jeans-desayuno.  
En la radio cantaba Shakira, y a su ritmo batíó el café instantáneo hasta que hizo algo de espuma, la otra punta de la baguette se rellenó con una tajada de queso fresco, y la radio seguía acompañando " Siete grados, cinco de sensación térmica en la ciudad.  Recién escuchámos a Shakira con su éxito Chantaje". Vera desenchufó el aparato y dió el último mordisco al improvisado sandwich; dejó la taza en la pileta y miró el reloj que estaba justo arriba de la ventana - Ocho y veinte pasadas, uhh, me tengo que apurar! - 


- Taxi! -  

Cuando arrancó el auto, toda esa historia que ya estaba sepultada, tomó vida nuevamente:
" La niebla se hacía cada vez más espesa y las luces del auto poco ayudaban, apenas si iluminaban la línea blanca del costado de la ruta, y no mucho más. Faltaba por lo menos una hora de viaje para llegar a Cerro Azul en condiciones normales, en ese momento nadie podría calcular cuánto; así que lo mejor era seguir despacio y rezar que nadie se cruzase.  La radio era más ruido que compañía, la música iba y venía, pero no había otra posibilidad, era eso o el ruido del motor.  Unos kilómetros más adelante, dentro de la nube que cubría la ruta se asomó la cola de un camión, que iba casi a su velocidad, se lo veía acercar en cámara lenta.  - Me quedo acá atrás de este, es lo mejor que me podía pasar - Vera abrió la guantera y sacó un cigarrillo, lo encendió; estaba más relajada, serían las 22.00 hs. - y todavía en la ruta!.- 
El camión puso el giro a la derecha y algún reflejo pudo verse más adelante:  Una estación de servicio YPF.  Escala técnica, Vera acompañó al camión, y se detuvo justo frente al minimercado.
-  Un Philips Morris y un alfajor de maicena - 
- Ciento treinta - El hombre se quitó los anteojos y preguntó - ¿Viene en el camión del Guille? - 
- No, estoy con mi auto, paré a comprar y ver si afloja un poco la niebla - 
El tipo tomó el dinero y guardándolo en la caja - No es una buena eleccción - Y se perdió por una puerta trasera

-  Pará, pará, no seas bruto! - 
-  Entren, ahí está el baño, cuento hasta treinta y las quiero a las dos acá -  Un hombre de casi dos metros y no menos de 120 kilos la vió a Vera, que por entonces estaría pesando no más de cincuenta y su estatura parecía la de una nena recién ingresada al secundario -  Hola nena, ¿sos la noviecita del Turco?  Que bonita qué sos! - Se fue acercando a Vera, la que estaba  inmóvil.  - Vení, vení con Guille, que te va a mimar - la agarró de un brazo, Vera temblaba y sus ojos se nublaron del terror
-  Dejala Guille - Las dos mujeres salieron del baño y la más grande entendió la situación
-  Ustedes dos se suben al camión, yo en una rato voy.  Ahora estoy con otro tema - 
- Dejala - La mujer sacó una navaja de su bolso y lo encaró.
-  ¿Que vas a hacer con eso, cortarte las uñas? jajaja - giró hacia Vera y con voz suave le dijo - ¿ Venís a pasear con nosotrr... - La navaja se clavó en su brazo derecho, dió un alarido y enfurecido se fue contra la mujer.  Su compañera sacó de la escena a Vera y le gritó - Andate, corré! -
Llorando llegó de una carrera al auto, le costó poner la llave, temblaba cada vez más
-  No te vayas, ahora voy a buscarte! - Se escuchó desde el minimercado, y también dos gritos desgarradores que hicieron más temible esa noche. Vera como pudo puso el auto en la ruta y comenzó a rezar, nunca antes lo había hecho...."

- Llegamos, señorita, Ehhh, llegamos! ¿Está bien? - El chofer del taxi preguntó de compromiso, recién arrancaba su día y lo que menos quería era hacer psicoanálisis.
- Si, todo bien.  Cobrese, está justo - Bajó, no cerró la puerta y de inmediato se escuchó - Loooca, Cerrame la puerta, quién te crees que sos! - Entró al edificio de la radio, Jorge el empleado de seguridad salió a su cruce - Buen día, la están esperando - 
- ¿ A mi? ¿Quién? - 
-  El señor - Jorge señaló hacia la pequeña fila de butacas; un hombre alto se paró
- Papá, que alegría verte! - Lo abrazó y no quiso largarlo más
-  Verita!  Habíamos quedado en qué hoy venía a buscarte, viajé especialmente ayer para no fallarte, te llamé por teléfono y te dejé un mensaje de whatsapp ¿no lo viste? - 

Eran casi las nueve, la gente entraba, saludaba rápido, esperaba los ascensores.  Ellos seguían abrazados en silencio.


Riqui de Ituzaingó











Comentarios

  1. Algunas de tus historias son inquietantes ¿eh? Las leés, las volvés a leer... misterios impenetrables. Se disfruta mucho. ¿Y qué corno es un podcast?

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